narrativa

LA O ES REDONDA

Buenos Aires - 1933

Dedico este libro: A la memoria inolvidable del Mono Pancho, inteligente "enfant terrible", enjaulado en el Jardín Zoológico de Buenos Aires.

Su vida fue ejemplar: Trabajó encendiendo de felicidad millares de pechos infantiles. Murió llorado por diez generaciones de pibes.

Pocos seres humanos obtendrán tal apoteosis.

Bien merece este recuerdo de su emocionado admirador.

Juan el Evangelista jugaba un día con una perdiz, a la que acariciaba con su mano. Apareció un hombre, cazador al parecer, que se admiró de verle divertirse en tal forma, según su opinión, indigna de un apóstol:
- Eres realmente ­ le preguntó ­ el apóstol de quien todo el mundo habla y cuya
gloria me ha traído hasta aquí? ¿Cómo se concibe esta manera de divertirse con tu fama?
- Querido amigo ­ respondió Juan con dulzura - ¿Qué llevas en la mano?
- Un arco ­ contestó el cazador.
- ¿Y por qué no está siempre tendido, presto a lanzar la flecha?
- Porque no puede ser: constantemente tendido perdería toda su fuerza y no serviría ya para nada.
- No te admire, pues, lo que hago ­ repuso Juan.

GUTIS MUTHS

ROMPECABEZAS

- Abuela: Tatadiós, por la mañana,
¿Juntando las estrellas hace el sol?
¿Juega igual que yo juego con los cubos
De mi rompecabezas, Tatadiós?

NIÑO Y GORRION

- Mamá, ¿Por qué los gorriones
Saben volar y yo, no?
- Porque los gorriones, hijo
Son niños buenos, y Dios,
En premio, les dio esas alas,
Y en aves los convirtió.
- ¿Y a todos los niños buenos
Los hace gorriones Dios?
¡Yo entonces, voy a ser malo!
- ¿Por qué?
- Porque ser gorrión es menos
que ser un niño,
Un niño como soy yo.
- Ellos vuelan…
- ¿Y qué importa, mamá, si no hablan?
Mejor que volar como ellos
Es hablar como hablo yo.
Mamá, yo quiero ser niño
Y volar como gorrión.

VARON Y MUJER

Los dos niños al abuelo:
"¡Un cuento, un cuento, abuelito!…"
El varón: "¡Un cuento largo!"
La mujer: "¡Un cuento lindo!"

REGALO

Este chiquillo pobre nunca tuvo un juguete;
Pero él, contento juega: De un tacho hace un tambor,
De su puño en la boca la más clara corneta
Y de unos diarios viejos un saltarín balón.
¡Si la naturaleza, más buena que los hombres,
le hizo el gran regalo de su imaginación!

CUANDO SEA GRANDE

Mamá: cuando sea grande,
Voy a hacer una escalera
Tan alta que llegue al cielo,
Para ir a juntar estrellas.
Me llenaré los bolsillos
De estrellas y de cometas,
Y bajaré a repartirlos
A los chicos de la escuela.
Pero a ti voy a traerte,
Mamita, la luna llena,
Para que alumbres la casa
Sin gastar en luz eléctrica.

NIÑOS

Niños, el mundo no es perfecto, niños.
Y por eso vosotros habéis nacido.

¡Nacisteis, niños,
para hacer lo que nosotros
Hombres, no hicimos.

QUIZÁS

Quizá este pibe mío que hoy llevo de la mano
Llegue a ser un poeta:
Cayó una estrella errante,
Ya el niño iba a correr para tomarla;
Pero yo lo detuve ¡Y él me miró asombrado!
¿No es cosa de poeta,
Y sólo de poeta, el asombrarse
Porque se le ha impedido correr tras de una estrella?

PRIVILEGIO

Hijo: ¡Qué privilegio el tuyo! Oír cuando ya seas hombre que, en unos versos, mi voz de padre te sigue hablando como si fueras niño. Qué porvenir te deparará tu luminoso destino cuando eres merecedor de este privilegio?

VARIACIONES PARA EL DIA DEL ARBOL

"Mayor bien hace quien planta un
árbol en el desierto que quien a su
sombra pasa largos años de penitencia".

Mirza-Chaffy

Hoy es el día del árbol,
Maestro, hermano y amigo:
¡Hoy trabajemos cantando!

De la tierra saca el árbol
La savia para sus hojas;
Y aún la hoja más alta
Devuelve a la tierra sombra.

El siempre nos hace bien:
Ese árbol que no da frutos
Tira su sombra a mis pies.

Sol, agua, tierra, trabajo,
Y una semilla fecunda;
Nos dan la amistad: el árbol.

Dando flores, sombra y frutos,
Árbol: hasta ayer fuiste árbol;
Desde hoy sustentas un nido.
Desde hoy eres más que un árbol.

Yo quiero al fin de mi día,
Decir como cualquier árbol:
¡He merecido la vida!

Te salvará este milagro,
Loco mundo de los hombres:
¡Él niño que planta un árbol!