narrativa

ANTOLOGÍA POÉTICA | 1924 - 1949

Esta Antología Poética contiene una recopilación realizada por Álvaro Yunque en 1949. Seleccionó poemas de sus libros escritos hasta entonces, algunos de los cuales permanecen inéditos. Muchas de las poesías que la integran fueron muy difundidas en textos escolares, periódicos y revistas de Argentina y de varios países de América.

En el prólogo de la edición impresa, Álvaro Yunque dice: Insistir en ser poeta, a través de tantos años y en un medio carente de todo estímulo, supone una esperanzada suma de obstinación silenciosa: Reconocérmela, me produce hoy un singular regocijo. (Buenos Aires ­ 1949).

Fue ilustrada por sus amigos los artistas plásticos Andrés Calabrese, Juan Carlos Castagnino, Luis Falcini, Carlos Giambiagi, Sigfredo Pastor, Enrique Policastro, Agustín Riganelli, Miguel Sintes Amaya, Abraham Vigo y Bartolomé Mirabelli.

La imagen lograda por Samuel Mallo López lo muestra a Yunque tal cual era a los sesenta años.

COBRES DE DOS CENTAVOS – (1926)

PLATA

La luna, en el callejón,
Echa montones de plata,
Luz derrocha la insensata
Como un artista, emoción;
Yo, abriendo mi corazón,
Guardo en él plata lunar,
Los que me la ven guardar,
Siguen burlones, risueños…
¡Ya verán qué lindos sueños
Con ella voy a comprar!

AQUÍ EN BUENOS AIRES

Soy un ciudadano del mundo.
Sócrates
Triunfan neologismo y barbarismo.
Muere el purismo. Y el academismo,
Viejo gotoso, en su cubil se encierra.
Todo lo invade el cosmopolitismo:
¡Me siento un ciudadano de la tierra!

GRITO

De mi alma a la calle, de la calle a mi alma…
¡Caminar por el mundo de las cosas concretas
Y tener los deseos en las cosas abstractas!

NUDO CORREDIZO – (1927)

AGUJA

Yo te quiero y elogio, plateado
Rayo de luna solidificado.

¿Cómo no voy a elogiarte y querer?
¡Rayo de luna que da de comer!

UNA MUCHACHA

Sólo se llama Pepa, porque es tan pobrecita
Que ni el lujo de un nombre raro puede gastarse;
Le dio su madre un nombre cualquiera, al fin y al cabo

Le dio también un cuerpo cualquiera y cara de hambre.
Ella no es el romántico clavel de los suburbios
Que en "crisanthéme" de trapo los cabarés transforman;
Ya su insignificancia la condenó a un destino,
Un destino de escoba.

Nunca un regalo de hombre la pintó de esperanza
Ni un piropo le hizo cosquillas en el sexo
Ni el chasquido de un labio la encendió como un fósforo
Ni un lindo tango nunca le hamacó los deseos.

¡Al fin cayó como otras sentimentales lindas!
La historia de su amor es menos bella:
El niño de la casa
Donde entró de sirvienta,
Para no masturbarse
La utilizó como hembra…
Y a los catorce años se encontró con un hijo,
Que fue su hijo y su primer muñeca.

EN MI CUARTO Y EN LA CALLE

Aquí, entre las paredes de mi cuartucho, solo,
Mi dolor se agiganta, se pega contra el techo.
¡Y salgo, salgo para gritarlo, salgo
Para que escuchen todos su vozarrón de viento!

Y afuera, ya en la calle, frente al dolor de todos,
Mi dolor me parece pequeño, ¡tan pequeño!,
Tan insignificante su voz que me avergüenza…
Lo escondo en un bolsillo y a mi cuarto me vuelvo.

DESCUBRIMIENTO DEL HIJO – (1931)

EL ABRAZO

¡Vamos, muchacha, anúdate a mi impulso!,
Que abrazados no somos una mujer y un hombre:
Somos un ser distinto que se llama futuro.

VARÓN

Me dijeron: ¡Varón!...
Yo en las alas de dos exclamaciones,
¡Subí hasta el sol!

SENTIMIENTO

Sólo tienes unos días
¡Y ya tengo que envidiarte!
Tú lloras, ella te habla…
Hijo: Te envidio la madre.

TU PRESENCIA

No sé ya cuántos años, hijo, que no lo hacía:
¡Pararme en la vidriera de una juguetería!

ANDADOR

Desde hoy tenemos otro mueble, y el más ansiado:
Es tu andador de mimbre.
Al verlo entrar, cantaba mi corazón alegre.
Desde hoy hijo, ¡te siento bien mi hijo!
En andador de pobre, con tus pies que aun son alas,
Pisas la tierra dura, ¡pisas la tierra dura,
Sobre la que se debe hacer justicia!

DESCUBRIMIENTO DEL HIJO

¿Qué eres al fin, hijo mío,
Sino un pequeño cristal
Lúcido, bello, tangible,
Del amor universal?

¿Qué eres a l fin, hijo mío,
Sino leve realidad
Que ha quedado entre mis manos
De mi fe en la humanidad?

De "AGUA DE MANANTIAL"(Dedicado a Alba, esposa y compañera)

Alba: Este libro es tuyo, tú lo has inspirado. Si tanto lo siento tuyo que fuera justicia sacar de él mi nombre. Te lo devuelvo.
Yunque

COPLAS

"De mi pecho salen coplas como agua de manantial"…
Anónimo

Sabio amor, inútil haces
Las palabras de los labios:
Que la amo aun no le he dicho,
Y ella sabe que la amo.

¡Doble luz la del querer!
Hoy mi cuerpo echa dos sombras:
Mi sombra y una mujer.

Una semilla: el amor.
Me la hundí para olvidarla,
Y en árbol se convirtió!

Mi vida, barco tan frágil
Como un barco de papel,
¡al fin se fabricó un ancla
con dos brazos de mujer!

Mujer: lo que a mí me escuchas,
Otros hombres ya lo han dicho
Y lo dirán otros hombres
Cuya voz aun no ha nacido:

Amor, abismo y tumulto,
Eres como el océano:
Una agua siempre distinta
Cantando un eterno canto.

LAS ESTRELLAS

Las estrellas
Son los besos de amor que se han dado en la tierra.

Las cuatro alas de los labios
Hacen que el beso suba hacia lo alto.

¡Y sube tan vertiginosamente!
Que, subiendo, se enciende...

¡Compañera, esta noche honda hace tanto frío!...
¡Encendamos de estrellas ese negro infinito!

LOS RECUERDOS

¡Rompimos! …Doblé la esquina
Y me hallé con los recuerdos:
¡Los recuerdos me asaltaron
Lo mismo que bandoleros!

Volví atrás para escaparles,
Volví, y te encontré de nuevo…
¡Si tú también regresabas
Corrida por los recuerdos!

ANDAMIO DE HOMBRE

VIDA

Los hombres hacen y pasan…
La vida, una realidad
Construida por fantasmas.

La vida es inexorable:
¡Por nuestro pies y a empujones
Todos vamos adelante!

Tú que vas aguas abajo,
Yo que voy aguas arriba: el río que recorremos
No es el mismo, vida mía.

La vida es fuerte y es hembra:
Desdeñosa, compasiva
Sonríe al que la contempla.

Si no has cumplido mis sueños,
Vida, no he de reprocharte:
Dueño de sueños me hiciste,
¡Y ya me has dado bastante!

El río es la eternidad
Y el agua que va pasando,
El agua es la realidad.

Callar también es mentir,
Sonreír es despreciar, ¡hábil modo!,
Que es aprender a vivir,
Aprender a caminar sobre el lodo.

Vida: te amaba y me heriste…
Las arrugas de mi cara,
¿Qué son si no cicatrices?

-¿Por qué me tuerces el rumbo?
¿Por qué te ensañas en mí?
¿Por qué me atormentas, vida?
- Para enseñarte a morir.

Vida, no eres tan ladrona:
Me quitaste días lindos,
Me dejaste su memoria.

Espontáneamente brava,
¡A vivir la vida nuestra!
Sin razones que la expliquen:
¡Vivir como el niño juega!

¡Cuánto te he querido, Vida!...
De mi cariño, ¿qué has hecho?
Lágrimas, sudor y sangre:
¡Tinta para mi tintero!

ARTE

Madero de cruz, el arte.
Bien y verdad y belleza,
¡Hundíos!... ¡Crucificadme!

Hombre, porque eres artista,
Eres un hombre con alas,
Eres un gusano, y brillas.

Brilla, sí, pero no lejos
De la desolada tierra,
Sensibilidad del arte:
Ser corazón, y no estrella.

El artista, como el río,
Todo lo refleja, y pasa…
Los dos lo poseen todo,
Los dos se quedan sin nada.

Una es el ansia:
La ciencia se pregunta
Y el arte exclama:
Una es el ansia: separados los troncos,
Juntas las ramas.

Tienes que abrazar la Tierra
Para obtener un milímetro:
Arte es riesgo, es imprudencia.

Artista, araña:
Tejes arte con hilos
De tus entrañas.

Subes y bajas
Por ese hilo, ¡y crees
Que tienes alas!

ÁSTIL

ÁSTIL

Terceto de mi vida rumbo al fin:
Los brazos de una cruz: Verdad, belleza
Y mi verso de pie como un astil.

¿PRETENDES?

¿Pretendes Ser artista y ser dichoso?
¿Pretendes ser un ave con raíces?
¿Pretendes ser un astro y en reposo?

TORMENTO

Hombre de acción, magnífico, violento,
Yo envidio la ceguera de tu puño:
Creer y analizar es mi tormento.

¿LUZ?

Todo, alma de la luz, no está en que brilles.
¿Es luz esa que brilla dentro un pozo
Sin que a seres humanos ilumine?

RIQUEZA

¿Preguntas qué poseo ¡Bien! Quizás
La riqueza mayor entre los hombres:
No me estorba mi propia soledad.

CONQUISTA

Eres efecto de nosotros, alma:
Naturaleza, vos me disteis ojos;
Yo, a fuerza de mirar, me di mirada.

FRAGMENTOS

Fragmentos de un remoto cataclismo,
Mi corazón, el mar y la alta estrella,
Como hermanos, palpitan al unísono.

PEDESTAL

¿Ofrecéis pedestales a mi orgullo?
Con mis plantas desnudas en la tierra,
Por pedestal, amigos, ¡tengo el mundo!

EMOCIONES

¡Pluma mía, emociona!... Si emocionas,
Caminaremos sobre las ideas
Que es como caminar sobre las olas.

LA HORA QUE NO PASA

I

Entre serio y burlón me dice el éxito:
Para que no te arranquen tu conquista,
Esa corona de papel de libros,
Lo sujeto a tu frente con espinas.

II

No quiero ser briosa catarata
Que humana admiración y miedo atrae,
Dejadme ser un río silencioso,
Dejadme ser profundo y navegable.

III

Mi soledad es movediza, avanza.
Mi soledad hendiendo abismos, frágil.
Mi soledad no es soledad de roca.
Mi soledad es soledad de mástil.

IV

¡Que me olvidé de alzar la vista al cielo
Para adorar sus nobles maravillas?
¡Tanto he tenido que mirar el suelo
Para echar en los surcos mis semillas!

V

Me ha tocado soñar, y sueño… Sueño
Sin premura. Yo sé que hombres distantes
Realizarán mis sueños, ¿dónde? ¿Cuándo?...
¡Pero mis sueños van a realizarse!

VI

No te abro ventanas, muchedumbre.
Para acodarme ante la vida, impávido:
Puertas para que me entres y me salgas,
Vida de todos, puertas yo te abro.

VII

La vida enseña, pasa… y en nosotros
Queda la poesía que es su esencia.
La poesía, hora que no pasa,
La poesía, una palabra eterna.

VARIACIONES

VARIACIONES A LA MUERTE

I
Incógnita de fémures cruzados.

II
Muerte, una borrachera de infinito.

III
No temerla es la muerte de la Muerte.

IV
Es "dejarse vivir" como ir muriendo.

V
Cadáver de hombre, una herramienta rota.

VI
Sólo ha vivido el que sin miedo muere.

VII
¿Es la muerte caída o ascensión?

VIII
La muerte, el horizonte de la vida.

IX
Muerte, oscuro comienzo de un camino

X
La muerte es el domingo de la vida.

XI
Suspirando aprendemos a expirar

XII
¿Qué hombre grande no enterramos vivo?

XIII
La nada es una boca abierta siempre.

XIV
Austera muerte, ¿para mí sonríes?

XV
¿Toda la eternidad de vacaciones?...

VARIACIONES AL DOLOR

III
Con cristales de llanto se hace un hombre.

II
La estatura tendrás de tus dolores.

III
Enciende tu dolor y hazte una antorcha.

IV
El dolor te engrandece si eres grande.

V
Lágrima de alegría, perla falsa.

VI
Dolor humano, tú me perteneces.

VII
Eres estiércol, sí, pero de abono.

VIII
Dolor, me quemas, pero me iluminas.

IX
Pisa tu propio corazón, ¡y sube!

X
El agua herida por la proa, canta.

PLURAL

LA IRONÍA

Curva, graciosa ironía,
Eres bella y todo afeas:
El humo, que es blanco, tizna.

COLERA

¡Se apagaron las cinco
Luces de mis sentidos!

ESTÉTICA

Con palabras de siempre, decir todo lo nuevo,
Con claridad de día, surgir del laberinto:
La luz, el aire, el agua no son jamás extraños.
Son siempre familiares y siempre son distintos.

UNIR

¡La gloria del poeta!:
Unir como los puentes,
No como las cadenas.

INGENIO

Te falta la luz divina.
Eres un tizón, ingenio:
Brillas, pero no iluminas.

ALMOHADA

Una almohada de espinas: la conciencia.
Primero con sus púas nos desvela.
Luego dormimos, muellemente en ella.

PROTAGONISTAS

El Amor y el Dolor, protagonistas
De la humana novela;
Pero al Dolor se lo descubre, hombres,
Y al Amor se lo inventa.

LA EMOCIÓN

Ciegos se dan, y tirándose:
El clarividente impulso
Y el agua, que es toda ella
Una pupila al desnudo.

EL ABUELO

Ríe y se queja, no mucho,
Que ese socarrón es pueblo.
No va de literatura
Vestido, como un proverbio.
Sabiduría lograda
- la llaman Sancho – viviendo.
Gotas de sudor y sangre
Trashuman de sus consejos.
Cicatrices de experiencias
Le condecoran el pecho.
Tanto ha visto, tanto ha oído
Que todo observa, en silencio.
Muequea a los entusiasmos
Y es de las dudas el eco.
Borrón de toda alegría,
Tijera de todo vuelo.
Si el verso es un joven ágil,
Cantor imprudente el verso,
Calmoso, el refrán, rezonga…
El refrán es un abuelo…
¡Ya voy, desvelado nieto
Que ha roto la frágil cuerda
Del juguete de sus sueños,
Ya voy, refrán milenario,
Ojiabsorto y boquiabierto;
Ya voy creyendo verdades
Tus cuentos, tus malos cuentos!

TALENTO

Una luz: el talento.
Ponle pantalla, hermano,
Que no hiera los ojos,
Que alumbre para abajo.

TIEMPOS

El Ayer dice al Hoy: ¿Por qué me atacas?
El Hoy responde: ¡Para ahogar los gritos
Con que viene anunciándose el mañana!

LA LUZ

Ilumina por igual
La luz al que la ha encendido
Y al que la intenta apagar.

OTROS VERSOS DE LA CALLE

BUENOS AIRES DE MI INFANCIA

Buenos Aires, Buenos Aires,
Buenos Aires, ¡si te quiero!
Buenos Aires de mi infancia
Te vas rejuveneciendo,
Buenos Aires que eres otro
Y eres el mismo. Recuerdo:
Llegaba yo de La Plata,
Dejando el primer colegio,
Tenía yo siete años
Y me pareciste inmenso.
¡Con casas de cuatro pisos!,
Con una selva: Palermo;
Con tranvías acoplados,
Con un cuartel de bomberos
Y con faroles a gas
Que según un croniquero,
"hacían la noche día"…
Ojiabsorto y boquiabierto,
Me eché a bucear tus calles
Para hacer descubrimientos.
Hoy, tus calles hoy se llaman
Lo mismo que entonces, pero
No son tus calles aquellas
Donde yo perdí mis juegos.
Hoy, querido Buenos Aires,
Fuiste rejuveneciendo,
Hoy brillan tus asfaltados,
Brillan tus focos eléctricos,
En ti no hay otros faroles
A gas que los de mis sueños…
Buenos Aires de mi infancia,
¿Dónde te hallas?... En el tiempo
Yo te miro con pupilas
Quizá alejadas de tedio:
Largas hileras de árboles,
Calles de aldea, aguateros,
Baldíos, casonas grises,
Y negros, amables negros
Que alfajores nos vendían
Con yapa de un caramelo.
¿Negros? Ni en los batallones…
¡Ah!, qué entusiastas recuerdos:
El 25 de mayo
Y el 9 de julio épicos,
Con San Martín y su espada,
¡Con tu Libertad, Moreno!
Y los primeros de mayo,
Zozobras y cantos, veo
Al aire rojas banderas
Y muchedumbre de obreros,
Los que iban a ser los míos
Y entonces me daban miedo.
¡Buenos Aires, Buenos Aires,
Buenos Aires si te quiero!
En donde ahora se alzan
Casas de departamentos
Entonces, a nuestros ocios,
Se ofrecían claros "huecos";
Allí, felices, hacíamos
Curiosos descubrimientos.
Buenos Aires generosa,
Fuiste en mi vida el recreo
Con que empezaban las clases
- ¡Linda costumbre! – en "mis tiempos"-.
Buenos Aires siempre joven
Que te has vestido de nuevo
Y a mí me dejás con canas
Y con arrugas, espejo
De mis ilusiones idas
Y de mis idos proyectos,
¡Ya tantas cosas se han ido,
Tantas a tus cementerios!:
Padres, hermanos, amores,
Fe, camaradas, abuelos…
Buenos Aires de mi infancia,
Hoy te busco y no te encuentro.
También me busco yo, a veces,
Sin encontrarme, y me alejo
De mí, cantando con tono
De muchacho rabonero:
¡Buenos Aires, Buenos Aires,
Buenos Aires, si te quiero!

BIBLIOTECA

Biblioteca, depósito de la sabiduría:
Yo trabajo y recuerdo, yo medito y descubro.
Soy el presente activo. La secular riqueza
De tu sabiduría hago futuro.

Biblioteca, depósito de la sabiduría:
Con mi inquietud lectora, con mis insomnes ansias,
Herramienta que mueven las audaces preguntas,
Yo vengo a transformarte en una fábrica.

MATE COCIDO

Mate cocido, mate
De los que no son dueños de sí mismos.
Mate fatal de los apresurados,
De los hombres sin ocio, ¡alimenticio!
No se bebe conversando, lento.
Se te masca con pan, mate cocido.
Sos rápido y sos útil,
Mate gringo.
Mate fatal de los trabajadores,
Pero no sos su amigo,
Mate fatal de los asalariados,
Tampoco sos un vicio.
No sos blando refugio de aparceros,
Como es el cimarrón, mate cocido,
Como es el cimarrón, mate caliente,
Mate de la amistad y del idilio.
A vos, mate cocido, se te bebe,
Para acabarte pronto, casi frío.
Cordialidad y camaradería
De los que toman algo compartido,
No existe en vos, no existe eso que el mate
Apresa de los hombres fugitivos.
El otro, como vos, es agua y yerba.
(Agua, yerba y espíritu).
Tiempo ganás, también ahorrás centavos,
Pero del mate todo lo has perdido.

POEMAS Y CANCIONES DE NIÑOS

Traducciones del francés

RONDA

(Entrevisions de Charles Van Lerberghe)

Pon tu mano redonda en mi mano,
Pon tu mano rosada y redonda.
Dancemos la ronda.
Mis cabellos flexibles y blondos,
He nimbado de rosas redondas.
Pon tu mano rosada en mi mano.
La luna en la noche honda
Y el sol en la azul mañana.
Mi cabeza blonda,
Brazos, corazón y besos…
Y las cosas más bellas del mundo
Son cosas redondas.
Dancemos la ronda.

QUIERO REIR

(Stances de Jean Moréas)

Las hojas podrán secarse,
Los ríos podrán helarse,
¡Quiero reír, quiero reír!

La danza podrá perderse
Y el violín podrá romperse,
¡Quiero reír, quiero reír!

Aunque el mal me llegue a herir: ¡Quiero reír, quiero reír!

LETANÍAS DEL TIEMPO QUE PASA

(Pour me rendre hereux de souffrir, de Marc Adolphe Guégan)

Primavera, el viento canta,
La flor alarga su cuello.
Hay para todos los gustos:
¡Alegrémonos!

Y ya o más sabañones
Ni aires en el pescuezo,
Ya no más frías las manos:
¡Alegrémonos!

Como ebria la golondrina
Ensaya un extraño vuelo.
El caracol en las coles:
¡Alegrémonos!

Vagabundea la vaca,
La lavandera en el predio
Da ropa blanca al verano:
¡Alegrémonos!

Es la otoñal aventura.
Se cubre de rojo cuero
Tu libro, Naturaleza:
¡Alegrémonos!

Melancólica hecatombe
De todo lo verde, pero
Trabaja la tierra abajo:
¡Alegrémonos!

Y nuestra casa materna,
Sahumada, apacible; lechos
Blanco, tibios aguardándonos:
¡Alegrémonos!

MÁSTIL CON BANDERA

En el erguido mástil, la bandera,
En tu mástil, erguido pensamiento,
La bandera, agitándose altanera
Y contra el lado del que sopla el viento.

MUNDO FANTÁSTICO

Agradezco al destino feliz que me pone
En un mundo de máquinas. ¡Viva!
¡Viva el vértigo humano, el peligro, las ansias creadoras
De este eléctrico mundo y su fuerza magnífica!
Yo abro enormes, los ojos.
Yo abro, enormes, los ojos sedientos de vida.
Yo recojo en mis dos asombradas,
Gozosas, videntes pupilas,
El trajín que por calles o aulas
O fábricas lidia
Por quitarle al presente de angustias, dolor y trabajos
Sus misterios, y hacer el futuro, la real maravilla
De otro mundo común,
De otro mundo de todos los hombres.
¿Cómo no he de gritarle a este mundo de máquinas: ¡Viva!
¡Viva, oh vértigo humano, oh peligro!
Yo me lanzo a la lucha política,
Yo recojo en mi voz entusiasta
El fantástico mundo de todos los días.

CANCIÓN CON ESTRIBILLO PARA EL DÍA DE LA LIBERTAD

Veinticinco de mayo. Todo nace.
La vida siente bríos de alborada.
Fulge Moreno, antorcha pensativa…
Don Juan Manuel de Rosas cría vacas.

Puñado de heroísmos, rumbo al norte,
Va el ímpetu guerrero de Suipacha.
Voz de Castelli arando las conciencias…
Don Juan Manuel de Rosas cría vacas.

La libertad de vientres y cerebros.
Grito sagrado el Himno se levanta.
Mil ochocientos trece y su Asamblea…
Don Juan Manuel de Rosas cría vacas.

Gauchos rotosos, pueblo que se yergue
Y vence a punta de emoción y lanza,
Güemes salvando tu destino, América…
Don Juan Manuel de Rosas cría vacas.

Mil ochocientos dieciséis. Espectros
De absolutismo y muerte en "santa alianza",
Frente al nueve de julio, grito osado…
Don Juan Manuel de Rosas cría vacas.

Chacabuco, Maipú,, Los Andes crecen.
Aún la Lima del Virrey se para.
Es San Martín, libertador de siglos…
Don Juan Manuel de Rosas cría vacas.

Escuelas, libros, bibliotecas, leyes.
La tierra al labrador que la trabaja.
Es Rivadavia, el sembrador de nubes…
Don Juan Manuel de Rosas cría vacas.

Asociación de Mayo: Echeverría,
Gutiérrez, Mitre, juventud que canta,
Sarmiento, Alberdi, juventud que sueña…
Don Juan Manuel de Rosas cría vacas.

CAMPANAS DE PALO

PROCLAMA

¿Arte azul, arte puro?
Sale a vagar la brisa; el viento no:
¡El viento siempre
Tiene dirección!

VER

Ver no es mirar lo lejano:
El telescopio hace místicos;
El microscopio, revolucionarios.

UNIDAD

En el sur o en el norte,
Y en poniente o levante;
Llevas diversos nombres, bello trigo,
Pero apacigua siempre el mismo hambre.

TODO PASA

Todo pasa: glorias, muertes,
Revoluciones, miserias,
Líderes, credos, proclamas,
Martirios, héroes, poetas,
Odios, fracasos, victorias,
Fes, entusiasmos, ideas,
Desolaciones, tiranos,
Hazañas, cruces, banderas,
Maquinarias, tradiciones,
Gritos, puños, sables, fechas,
Ruegos, himnos... ¡Todo pasa!
Todo pasa, el pueblo queda.

FUENTE LUSTRAL

Eres torrente y alud:
¡Cuando los libros me ensucian
Me baño en ti, multitud!

PILOTO

¡Remad, trabajadores!... Yo, poeta,
El puño firme en el timón del barco,
Os contaré lo que hablan las estrellas.

CUMPLEAÑOS DE LA NATURALEZA

ARTISTA

¡Qué artista, Naturaleza!:
No hay dos rosas iguales,
Pero todas son perfectas.

SIMPLICIDAD

¿Qué no es de cristal el lago?
¡Que la luna no es de plata?
¡Si son tan hermosos siendo
Como son, de luna y agua.

LAS ESTRELLAS

Las estrellas nos guían.
Sin dejar las alturas nos conducen,
Pero exigen: ¡Levanta la cabeza!

RAMA FRÁGIL

Yo me siento la rama de un gran árbol,
La más pequeña y frágil de las ramas,
La que allá, en lo más alto de su cúpula,
Estira al cielo próximo, temblantes,
Dos nuevas hojas y una flor… Poeta,
Eso eres tú en el mundo de los hombres:
Rama pequeña y frágil de un gran árbol,
Rama pequeña, frágil y florida.

LA DIAGONAL DE LA SABIDURÍA

LA LIBERTAD

Gloria, poder, riqueza, en vano ansías:
La feliz libertad no otorgan ellos:
La libertad es la sabiduría.

DOLOR QUE LUCHA

¡Sabiduría del dolor que lucha!:
El agua más amarga y más inquieta,
El agua del océano, es la pura.

VAS EN CAMINO

Vas en camino de sabio:
Cada vez hallas más hombres
Dignos de ser escuchados.

AGUA SIN FIN

Sabiduría, manantial que fluyes
Desde el alborear de las edades;
No te ofrezco mi vida como un vaso
Donde podrías inmovilizarte.
Agua sin fin de la sabiduría:
Sigue lejos, mi vida sólo es cauce.

POEMAS FUGITIVOS

ABRÍ LOS BRAZOS…

¡Volar, volar, volar! Abrí los brazos…
¡Para siempre quedé crucificado!

YO PECADOR

Yo pecador, conmigo me confieso.
Me confieso conmigo, y no me absuelvo.

LOCURA

Afirma enfática y feliz:
¡Dios hizo el mundo para mí!

TARDE

Todo me diste demasiado tarde.
Vida, ¿es otra manera de burlarte?

CONTRADICCIÓN

Tu pie halla en ti el obstáculo con que tropieza:
Eres el que camina y eres la piedra.

SIMIENTE

Pensador, la simiente de la humanidad:
Una vez enterrado fructificarás.

LA PLUMA

Soy un hombre a los vientos. Soy un trapo cualquiera.
El mástil de mi pluma me transforma en bandera.

LA MUJER DE LOTH

Leyenda bíblica y verdad científica:
Quien mira para atrás se petrifica.

SER

Ser mariposa sólo una mañana
Y no hormiga cien noches subterráneas.

POSTUMA

Ya que caí, conmigo siempre en lucha,
¡No quiero que haya paz sobre mi tumba!

SECRETO

¡Hallarás la verdad!... Pero has de hallarla
cuando la busques para regalarla.

DESTINO DE HOMBRE

¡Ser una frágil lámpara rompible,
y dar luz… ¿Hay destino más sublime?

POEMAS DEL MAR Y DE LA PAMPA

YA QUE NO TENGO ALAS

No me deis la montaña ni la selva.
¡Dadme el mar y la pampa, dadme el mar y la pampa!
Que mis ojos felices posean lejanía
Ya que no tengo alas.

La selva me circuye de misterio
Y se me viene encima la montaña.
Yo soy un hombre que ama la libertad alegre.
Soy un hombre de mar y soy de pampa.
Si hasta he nacido junto a un río ancho
Que es una pampa móvil y es un mar que trabaja.

La montaña y la selva son hermosas,
Son hermosas y trágicas.
Yo quiero la alegría de la naturaleza:
¡Dadme el mar y la pampa, dadme el mar y la pampa!
Que sólo el horizonte pueda cortar el vuelo
Siempre infinito y siempre total de mis miradas.

La montaña me aprieta,
La selva me amenaza.
No me cortéis las imaginerías
De mi audaz esperanza;
No me oprimáis con sombras y con ceños,
Ya veis, que siempre joven, mi fantasía canta.
No me deis la montaña ni la selva,
¡Dadme el mar y la pampa, dadme el mar y la pampa!
Yo quiero ver mi libre pensamiento,
Ya que no tengo alas.

OLAS

Olas bellas, imprevistas…
Yo domar podría instintos,
Domar olas no podría.

¿Domar las olas? ¡Blasfemia!
¿De la mar hacer un charco?
¿Atentar a la belleza?

POR SER DE BUENOS AIRES

Por ser de Buenos Aires soy cuatro veces libre;
La pampa y el océano y el Río de la Plata
Y el cielo: cuatro grandes ejemplos de horizonte…
La libertad con ellos ha nutrido mi alma.

CANTO DE MAR

Sorda ha de haberte nacido
Tu pobre imaginación,
Si afirmas que el mar nos canta
Siempre la misma canción.

QUEMADME

Quemadme, y luego, ¡al mar!, puñado leve
No quiero sobre mí la losa fría
Donde pueda llorarme un epitafio.
Quiero sí la blancura movediza
De las, las olas sin reposo.
Que en las olas escriban,
Fugazmente, la luna y las estrellas
Sus imaginerías.
¡Lejos de mí la gravedad llorosa!
Aun la muerte, si alegre, es poesía.

TREINTA Y TRES CUARTETOS PARA EL AUTOR DE MARTÍN FIERRO Y OTRAS PROEZAS PAMPEANAS

Don José Hernández: Lo queremos mucho,
Y se lo digo así, entre mate y mate,
Que entre nosotros sobran los floreos
Y los servir a usté. Don José Hernández.

La suya fue gauchada, ¡bueno fuera!:
Dejar caer así, como al desgaire
Esa historia de un hombre perseguido
Y un desparramo hacer de truchimanes.

¡Y si necesitaba buenos puños,
Alma encendida y regular coraje
Para escandir aquel montón de letras
Pinchudas como abrojos y verdades.

Pero ya andan trotando los caminos
Por pampas, por montañas, por boscajes,
Borroneando mentiras y fronteras,
Corriendo historias y asaltando el arte.

Y los pobres del mundo ya rumiando
Lo que con Fierro y Cruz hicieron antes,
Y los pobres del mundo ya diciendo
A los que no trabajan: ¡Desenvainen!

Verdad es, Don Hernández, que este enredo
De predicar justicia y otros gajes
No es cantar vidalitas a las nubes,
¡Pero qué hacer!... No hemos nacido en balde.

Y ya ve a nuestros pobres, los de ahora,
No son como sus gauchos, Don Hernández,
No es tan fácil arriarlos a lo vaca
Y descuerearlos vivos no es tan fácil.

Esto al fin con los años conseguimos,
Todo porque por estos andurriales,
Como usté, matreriaron otros guapos
Con su voy sus puños, Don Hernández

¿Qué aun falta por hacer? Ya lo sabemos.
¿Qué aun rondan esos pagos "comandantes",
"jueces de paz", o "flaires" y otros cucos?
¡Ya los haremos ir entrando al baile!

Y ya la cosa se les va frunciendo,
Que en tanto por las venas corra sangre
No aflojaremos en el trance lindo
De pelear, ¡el más lindo de los trances!

Donde el maula se queda empantanado
Suele escapar el que no es maula, aguante
Quien sea buey, arando para otros,
Pero el que sea toro que no are.

Hoy anda la Miseria con sus hijos
Por tierra adentro boleando ultrajes
Y desplumando ideas querendonas…
Los gringos industriosos no las traen.

La suerte antaño fue reculativa
A los que se amustiaban ignorantes,
Hoy ya los hijos guachos de la suerte
Quieren dejar de ser hijos de nadie.

Y ya los ve, sabiendo que a los ricos,
Como a la esponja deben apretarles,
Así devuelven lo que se han chupado,
Sus dos garras aprietan sin dar alce.

La enfermedad se hacía ya muy larga
Y los doctores no curaban gratis,
Aunque erraban la cura, allá en los cielos
Sesteaban los santos haraganes…

Las razones del pobre son campanas,
Pero de palo, suenan como ayes;
¿A qué hacerlas sonar si no se escuchan?...
¿Quejarse o no quejarse?: ¡No quejarse!

No hay tiento tan sutil que no se corte,
Ni tiempo tan feroz que no se acabe;
Lo pasado pasó, si hoy no es mañana,
Por la senda del hoy se va adelante.

Cuando un cantar tiraba usté a los hombres
Lo hacía como saltan los jaguares,
¡Toda entera la voz!, ¡largado a fondo!,
¡Y bramando las notas del cordaje!

En este pericón de la existencia
Se le traban las botas al cobarde;
Mi camino he de abrir con mi cuchillo,
En voz alta decía el que usté sabe.

Deshacer la madeja de la vida,
Aun dejando la vida en el percance,
Cantaba el que usté sabe, ¡bien cantado!
Su hombre era puma con la voz de un ave.

Por eso usté ha sabido, medio en broma,
Sin afligirnos mucho, entreverándose,
Mechar en los dolores de la vida
La zumbona experiencia que distrae.

Y si para sufrir hemos nacido,
Fuerte para sufrir hay que mostrarse,
La muerte alcanza hasta los más ligeros:
Tiene alas, es inútil gambetearle.

Como no lo asustaron los fantasmas
Ni los bolearon las necesidades;
Aunque venían degollando fiero
De la huella del bien no se hizo aparte.

Frente al peligro fue su cancha el mundo,
Para que usté sus galas nos mostrase,
Su canto es todo cielo y horizonte,
Su canto rastreador, baquiano y chasque.

El sufrir y el llorar le han enseñado
Lo que enseñan los campos o las calles,
¡Bien las duras desgracias a empujones,
Le dieron sus lecciones implacables!

Agua de manantial, a usté los versos
Le brotan de lo mucho que usté sabe;
Bajo la Cruz del Sur no hay quien viviera
Más que usté, desde el Plata hasta los Andes.

La suerte de los pobres lo apuraba
Y entonces, sin espanto y sin alarde,
Salió usté con su voz que corta vientos
Pialando pillos y mellando sables.

Al cantar opinando, a su manera,
-Bellos sonidos, intenciones grandes –
Los que tienen oído, ¿oye?, lo escuchan
Y los que tienen manos, ¿ve?, lo aplauden.

Todo el mundo es escuela, usté nos dijo
Y por la escuela de la tierra madre
Salió a plantar el A B C rebelde
Para los sabios y los ignorantes.

Como chimangos los Vizcachas chillan,
Truenan los bolicheros de la frase,
¡Si el fuego que calienta es el que sube
De abajo, de la hondura de los males!

Los males todos los conocen, todos
También conocen donde están los males,
Los del pasado tiempo y los de ahora,
Pero esos males no cantaba nadie.

Usté de echó a cantarlos, corajudo,
Por eso lo queremos, Don Hernández,
No pasan años para usté, poeta…
¿Quién a su gloria no le alarga un mate?

Don José Hernández: Por su voz de fierro
Y por su mano firme en los combates,
Su noche tiene luna y sol su día…
¡Pucha si lo queremos, Don Hernández!

ILUMINACIONES

Para Calfucurá, la conquista de las pampas.
(1535 – 1885)

GALOPAR

Galopar muy de mañana,
Galopar de cara al viento,
Sentir, rondar de mujeres,
Aromas de pasto y trébol.
El caballo relinchante
Y el horizonte a lo lejos,
La libertá ensaya músicas
Y la dicha busca versos…
Es la pampa dicen otros
Yo les digo que es el cielo.

CABALLO INDIO

Este caballejo indio
Que nunca supo del látigo,
Posee oído de puma
De perro posee olfato;
La soledad procelosa
Vista le dio de araucano
Y la libertad maestra
De su instinto antes mellado,
Sacándole filo y punta
Hizo cuchillo de guapo.
Este caballejo indio
Que nunca supo del látigo,
Puede trotar en guadales
Y disparar boleado,
Saltar entre vizcacheras
Donde otros quedan mancados,
Hollar difíciles médanos,
Cruzar torrentes a nado
Y de horizonte a horizonte
No conocer el cansancio.
Su sed no sabe de urgencias,
Para su hambre todo es pasto.
No tiene estampa de pingo
- cerduno, pequeño, basto –
¿Pero quién es de la pampa
Más hijo que este caballo,
Que este caballejo indio
Que nunca supo del látigo?

CAUTIVA

El indio, en el caballo atravesada,
Lleva la dicha, es una forma blanca,
Fruto de incendio que al vapor robara.

El deseo del indio es una espuela:
Corre el caballo y pasos son las leguas…
¡Si hasta el caballo sabe lo que lleva!

LA GALERA VA RODANDO…

La galera va rodando, va rodando,
Va rodando, pampa y cielo,
Va rodando hacia el oeste,
Pampa y cielo.
Quema el sol el aire inmóvil,
Pampa y cielo.
Mal camino, baches, polvo,
Pampa y cielo.
Loa caballos sudorosos acezantes,
Pampa y cielo.
Sobre el campo, bajo el cielo, mayoral y postillones
Con sus gritos horadando pampa y cielo.
Hombres, niños y mujeres silenciosos,
Aplastados por la angustia y la fatiga, pampa y cielo.
Las mujeres van rezando,
Pampa y cielo.
Van los hombres con el puño sobre el arma,
Pampa y cielo.
Las miradas vuelan lejos, intranquilas,
Indagantes, pampa y cielo:
Chuzas, pingos, alaridos y melenas,
Pampa y cielo.
El trabuco en una mano, con las riendas en la otra,
Pampa y cielo,
Corajudo, el veterano mayoral, va pensativo…
Y la posta aún lejana, muy lejana, pampa y cielo.
La galera va rodando, va rodando
Va rodando, pampa y cielo.

GAUCHO

Eres duro peón en las estancias
Y eres en los combates lanza heróica;
Sobre tu lomo afilan sus cuchillos
Los que van a carnear las "vacas gordas".

FOGÓN

I

El tronco del algarrobo ardiendo al raso.
- Una estrella más baja que las otras –
Mate y conversación, guitarra y canto:

"El pobre se encuentra, ¡ay juna!,
Tan solo como el cardón,
De noche no tiene luna,
De día le pega el sol."

II

El tronco del algarrobo ya es ceniza:
- Mate y conversación, guitarra y canto –
Las estrellas se duermen con el día:
"El que se entona de guapo
Y en la guerra se hace atrás,
Es poncho de poco trapo
Con puro fleco nomás."

LA HISTORIA EN VERSO

Leguas y polvo. Polvo y viento frío.
Van tres días a mate, sólo a mate.
Y tres noches a raso, viento y polvo.
Hosca la tierra, gris el cielo, y hambre…
A la luz de las brazas compañeras,
Un oficial garabateando el parte:
"No hay un crioyo que afloje en la patriada,
Mientras tengamos mate."

GRINGO BRUJO

Fue un día, uno de tantos, la Historia no lo fecha,
Este hombre grande y rubio se apareció en las pampas,
Se apareció en las pampas de a pie. ¡No es de creerlo!
No traía cuchillo, pero traía pala.

De él se rieron los hombres de a caballo, y el gringo
De sol a sol cavando, era un colono…
¿Buscará algún tesoro?, se decían los gauchos.
No buscaba tesoros. Él sembraba tesoros.

Y los llanos enantes de paja brava, ahora
Son trigales, maizales, gracias al hombre rubio,
¿Vasco, italiano?, este hombre, de las tierras del indio,
Pan sacó para el hambre de todos. ¡Gringo brujo!

CAMINO

Por aquí pasaron indios,
Después caballos de tropa,
Después tropas de carretas,
Después galeras sonoras…
Después pasaron los años…
Hoy pasan locomotoras.

LA HISTORIA EN VERSO

(13 de julio, 1879)

Quiero dejar un nombre perdurado,
El nombre humilde, muy humilde,
De Mariano Olivares. Nada dice.
Y a su manera es éste un nombre histórico.
Es de un telegrafista. Es el de un héroe,
Fundador de una escuela,
En la remota, remotísima entonces,
Bahía Blanca.
Fue la primera escuela, hecho magnífico,
Noble combate histórico y simbólico:
Treinta y dos niños entran a su clase
Y entre ellos, doce indígenas.
Si cabe recordar hechos de armas
Donde tantos "salvajes" perecieron,
¿Por qué no recordar este otro hecho
Que doce niños indios resucita?

BALADA POLICIAL | 1943 - 1945

CARRO CELULAR

Voy esta noche, Buenos Aires,
Viajando en carro celular
Con prostitutas y rateros,
Amontonada humanidad.

Con poligriyos y tahures
Voy en un carro celular,
Y yo te he dado, Buenos Aires,
Con mis lirismos un caudal.

Yuso las sombras de la noche,
Incertidumbre y soledad,
¡Qué camaradas de paseo!,
Voy en un carro celular.

Afuera injurias de uniformes,
Adentro harapos, y callar;
Yo con mi ensueño que medita,
Voy en un carro celular.

Aunque me veas, Buenos Aires,
Viajando en carro celular,
No soy anónimo delito:
¡Mi libertá es tu libertad!

MADRIGAL ENTRE REJAS

Rejas, rejas, rejas, rejas.
Más rejas. Y carceleros.
Entre hierros y uniformes,
Para ti me nacen versos.

Me nacen para decirte
Lo que abate carceleros
Y lima rejas:
¡Te quiero!

Te quiero, apenas lo digo,
¡Palabras de encantamiento!,
Las rejas... ¿Existen rejas?
¿Dónde están los carceleros?
Y yo a tu lado:
¡Te quiero!

1845 – 1945
No hay cosa más triste que emigrar.
Esteban Echeverría

Como yo, hace cien años, estas calles,
- Tus calles fraternal Montevideo –
Pisaban emigrados argentinos…
¿Por qué no sollozar pensando en ellos?
Pasan nombres. Son nombres hoy ilustres,
Los nombres que iluminan mi recuerdo.
Y sobre todos, uno: Echeverría,
El poeta romántico y guerrero.
Con mi tristeza de exilado, ambulo
Por tus calles, cordial Montevideo,
Pensando en los que otrora, hace cien años,
Como yo conocían el destierro.
Nada más triste que emigrar,
Nada más triste que emigrar, y veo
Junto a mí tu figura, Echeverría,
Pálido, mustio, desolado, enfermo.
¡Tú que nunca, poeta, a Buenos Aires
Retornarías, pensador guerrero,
Tú que ya para siempre quedarías,
Perdido, ¡para siempre!, en el destierro!
Nada más triste que emigrar, repito.
Nada más triste que emigrar, es cierto.
Hoy tu recuerdo triste me acompaña,
Echeverría, y llena mi recuerdo.

CANTO DE AMOR ROMÁNTICO A LA SIEMPRE JOVEN

Hermana, amiga, compañera, amada,
Yo, romántico, te alzo este cantar:
Hermosa como tú no existe nadie
Alada esencia de divinidad.

Todo tu amor depongo, oh vencedora.
Por ti de osarlo todo soy capaz,
Hermana, amiga, compañera, amada,
Milagro de belleza secular.

Tu voz, clarín de guerra y arpa lírica,
De la noche hace aurora tu mirar,
Hermana, amiga, compañera, amada,
Y de los corazones, claridad.

Hermana, amiga, compañera, amada,
Tu rutilante espada es auroral,
Tu recta espada es la de la justicia,
Tu espada no es la espada militar.

Hermana, amiga, compañera, amada,
Hecha de carne y hueso y de ideal,
Hecha de ensueño humano y de utopía;
Eres obra de nuestra voluntad.

Con nuestras atareadas manos de hombre
Te modelamos la perfecta faz,
Hermana, amiga, compañera, amada,
Florece en ti la oscura humanidad.

El arte por tu amor prodigios hace
Y tú por él te dejas adorar,
Hermana, amiga, compañera, amada,
Esperanza de nuestra realidad.

Hermana, amiga, compañera, amada,
A tus pies arrojaron su caudal
Schiller, Sheller, Beethoven, Hugo, Heine…
Los que te traicionaron, ¿dónde están?

Tu eterna juventud posee, indómita,
El prodigio de la inmortalidad;
Hermana, amiga, compañera, amada,
¡El heroísmo te ha de fecundar!

Hermana, amiga, compañera, amada,
El dolor se te postra como un can,
Eres la que superas a la muerte,
Eres frágil mujer y eres audaz.

Eres el porvenir que nos sonríe,
Pulso de la conciencia universal,
Hermana, amiga, compañera, amada,
Todo es deslumbramiento donde estás.

Etérea y luminosa es tu alegría
Que ahuyenta el caos y domina el mal,
Herman, amiga, compañera, amada,
El césar frente a ti da un paso atrás.

Tu nombre es la palabra más hermosa
Que un ser humano puede imaginar,
Hermana, amiga, compañera, amada,
Yo, trémulo, pronuncio: ¡Libertad!

LUZ AL VIENTO

Amenazante, insegura
Y por el viento rayada,
Es la vida noche oscura
Bajo el mal amedrentada;
En ella va, iluminada
Mi emoción, ¿adónde?, ¡allá!...
Sé adónde va y sé que va
Brillante de pensamiento,
¡Yo soy una luz al viento,
Que el viento no apagará!

QUISE HALLAR UN REMANSO

Quise halar un remanso;
La catarata, el huracán y el cataclismo
Me exacerbaban con su fiera algarabía.
Me creí dulce, manso
Y quise a aquel remanso
Encontrar en mi mismo…
Ahora sé, brutal sabiduría:
¡Se hallaban en mi mismo, yo escondía
La catarata, el huracán y el cataclismo!

POEMA EN PUNTAS DE PIE

Como para volar me erguí, vibrátil,
Como para dejar la tierra fue.
Así, dispuesto a conquistar los cielos,
Mi poema quedó en puntas de pie.
Y entre dos mundos: el del sueño leve,
Y el de la tierra, mundo de hambre y sed.
Fracaso de mí mismo es mi poema.
Trágico, ansioso y deseando, ¿qué?,
Se estira en actitud de vuelo trunco,
Preso a la tierra y en puntas de pie.

Sé que el rayo amenaza a los más altos
Y hacia las nubes mi ramaje subo.
Sé que podrán quebrarse mis quimeras,
Sé que acecha el peligro, fuego innumero.
¿Pero cómo decir a mis raíces
Que no sorban del suelo tanto ímpetu?

AUTOEPITAFIO

¡Amén!... Aquí se olviden las quemadas cenizas
de un hombre que amó al Hombre, y nunca odió a los hombres.
Aunque parezcan puños sus palabras escritas.