narrativa

PORQUE SI

- Papá, ¿el viento tiene cola?
- ¿Me lo preguntas porque el viento, al pasar, deja las puertas abiertas? Entonces, yo también podría decir que tu también tienes cola...
- Te lo pregunto porque se me ocurre que si tiene alas debe tener cola.
- ¿Y por qué se te ocurre que el viento, forzosamente, ha de tener alas?
- Porque sí, nada más. Y cuando algo se me ocurre porque sí, resulta que siempre es verdad.
- Bien. Apuntemos, entonces, otra verdad: el viento tiene alas y tiene cola. Y esperemos que ningún sabio inventando un aparato capaz de ver el viento, salga a desmentirnos, que ningún sabio compruebe que el viento vuela sin alas y que es rabón.
- Pues a mi me gustaría que ese sabio inventara el aparato que dices. Verías entonces cómo lo que yo sé porque sí, es más verdad que lo que yo sé por haberlo leído en un libro... o bien habérselo escuchado a la maestra... o a ti, papá.